jueves, 11 de septiembre de 2014

La muerte de Peter

A la mamá de Emily, María, no le gustaba que los demás niños molestaran a su hija y que le dijeran Vara, se preocupaban sus papás por ella, no sabían si estaba bien tener amigos imaginarios con esa edad tenía que dejar de pensar en ello.

-    Hija, ¿Qué haces jugando en el jardín sola?-
-    Mamá, estoy jugando con Peter, no estoy sola –
-    Ah, con Peter- l dijo no muy segura- Emily tienes que dejar de pensar en él, - ya se había cansado de hablar de ese mismo tema siempre.
-    No mamá, es mi amigo – él me entiende- lo dijo muy firme.
-    No hija, él no existe, está jugando  sola- lo dijo con mucho cuidado – No hay nadie ahí –
-    ¿Qué? Pero---- - volteo a ver a su mamá y luego a Peter(o en el lugar en el que se suponía que estaba él)
-    - Mamá, ya hablamos de esto, Peter está aquí- lo señalo – y está escuchando todo lo que dice, no puedes ser tan mal educada – la regañó Emily, pues siempre sus pláticas del tema terminaban así.
-    Buena hija, sigue jugando con Peter – se sintió mal y dejó el tema, aunque así lo deja siempre – pero ya pronto va a estar la comida.-
-    Así era cuando sus papás, intentaban que dejara de jugar con él, con Peter, pues no podía hablarle enojados en ese aspecto porque había leído que si  se lo decías a tu hij@ de esa manera se cerraban y ya no  te escuchaban, que ni siquiera se detenían a reconsiderarlo porque ellos estaban bien. Era el único tema que no se podía tocar con tonos de voz fuerte. Y el día que le dijeron que Peter había muerto.
-    Emily, ¿Cómo te fue en la escuela? – preguntó mamá.
-    Bien –
-    -¿Qué hiciste? – pregunto nerviosa.
-    -Pues hicimos unos dibujos, repetimos unas oraciones e hicimos planas, comí con Regis y jugamos a los astronautas, que ella era una reina extraterrestre con 3 ojos y de color verde y yo una astronauta heroína. –
-    -¡ah!  ¡qué padre! – contestó su  mamá estacionando el coche en el garaje de la casa.
-    - si –dijo Emily bajándose del coche - ¡ya llegó papa!- gritó viéndolo en la puerta, corriendo hacia él.
-    -¡hola, mi amor! – saludó a su mamá.
-    -¡hola, mi vida!-
-    Bueno, Emilia, tenemos que hablar – dijo su papá volteando a ver a su mamá.
-    -¿Porque, que pasó? – preguntó Emily confundida pues normalmente no la llamaban Emilia. Solo cuando la regañaban y a ella no le gustaba.
-    - Pues, tenemos que decirte que… -dijo su mamá al ver que  todos ya estaban sentados en la sala... -que Peter ha muerto-.
-    -¡¿Qué?! – gritó Emily- ¡pero, no puede ser posible! ¡No! – decía llorando y gritando a la vez - ¡No, NO, NO! ¿Peter? ¿Peter? – lo buscó, lo llamó, le gritó y no le contesto, no hubo contestación alguna.
-    Lloró por semanas, no quería comer, ni ir a la escuela, ni nada, no quería hacer nada, No preguntó nuca como supieron que había muerto, si nunca lo veían si pensaban que no existía, ni preguntó cómo murió, nunca se le pasó por la cabeza, lo único que sabía y que pensaba era que ya no tenía a Peter nunca más. Por suerte Peter apareció unas semas después alegando que había tenido cosas que hacer y le prometió, después de unos regaños por parte de Emily, que nunca la iba a dejar sola, claro, los padres de Emily no sabían que Emily seguía viendo y hablando con Peter.

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