Es un parque enorme, done a sus alrededores puedes encontrar todo tipo de árboles. Son tan variados que hay personas que van a cortar su pinos de navidad ahí. Existen caminos diferentes que recorren todo ese bosque hermoso y al mismo tiempo misterioso, pero todos te llevan a ese mismo lugar donde sucede toda la magia. Mientras caminas, podrá parecer que no hay ni un alma en ese bello lugar, pero en cuanto llegas al centro, todo cambia. Ya no es ese lugar silencioso en el que llevas caminado por horas, en el que no has escuchado más que el ruido de tus pensamientos; cuando llegas a ese círculo de arena finísima que recuerda a una playa, te encuentras con todo tipo de gente, pero sobre todo niños que te contagian de su alegría. Se escuchan risas de todos aquellos que están jugando a las traes; se escuchan llantos de los niños que se queman las pompis bajando de la resbaladilla a la cual el sol de aquella tarde de Marzo le daba directo. También puedes escuchar a las mamás cursis platicando de lo perfectas que son sus vidas, claro en Inglés ya que estamos en Irving Dallas. Esas mamás que son como las señoras de las Lomas acá en México, pero que viven el supuesto sueño americano, pero ese no es el punto.
Huele a limpio, como a ese aromatizante que pones en tu casa cuando tienes invitados y quieres que se sientan cómodos. Es un olor que te hace sentir como en casa. Si pones mucha atención puedes escuchar a las abejas trabajando para hacer aquella deliciosa miel que vas a llegar a cenar en la noche con tu avena. En ese árbol grande, que es la referencia de todos los adolescentes que vienen aquí a pasar tiempo con sus novios y amigos.
-Nos vemos en el árbol enorme del parque aquel donde nos conocimos.
El viento levanta las faldas y alborota los cabellos de todas esas mamitas lindas, pero que a muchos hace sentir libre. Es temprano todavía, son las 5 de la tarde, y es cuando los juegos de brillantes colores se llenan de chamacos. Amarillos, rojos, verdes, morados, y azules. Todo tipo de colores se pueden apreciar en este lugar. Aparenta estar muy limpio, pero nunca falta cuando vas caminando y pisas ese palito de paleta que dejo algún niño o niña que vinieron a hacer recuerdos a este parque. Pero no todo es lindo en este lugar. Hay personas llorando también. Mujeres y hombres que vienen aquí a desahogarse en el silencio de la naturaleza. Normalmente son las personas que encuentras cuando vas con tus amigos a investigar el lugar. Se escuchan muchos llantos de dolor, y de desamor. También se ha escuchado de uno o dos, si no es que tres niños que han sido robados.
Este es un parque que está a dos cuadras de ese condominio en el que todos pasan y envidian pensando que quieren vivir ahí. Parecería el lugar perfecto, y para mí siempre lo fue. Muchos recuerdos en ese enorme y hermoso parque, donde niños juegan sin preocupación alguna, pero manteniendo su precaución para no perderse. Donde puedes ver a jóvenes viviendo su primer amor, caminando agarrados de las manos y besándose.
Algunas veces es incómodo, pero es algo hermoso de apreciar. También puede que
llegues a ver una que otra pareja terminando alguna relación, lo cual lo hace triste. Pero en conclusión depende mucho de cómo veas el parque, si lo ves con los ojos abiertos o con los ojos cerrados.
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