jueves, 25 de septiembre de 2014

Una mujer extraña...

Una joven extraña y misteriosa estaba sentada en un banco del parque, estaba con una sonrisa en la cara, y después se ponía con cara pensativa y otra vez volvía a sonreír, contemplaba algo, tenía cara de placer, y había enfrente una pareja besándose con pasión. Emily nada mas la miraba no muy convencida, le tenía miedo, llevaba ahí parada viéndola durante media hora, decidiéndose en ir a hablarle o no, Emily suponía que esa mujer, era de la que Peter estaba hablando, lo presentía.
Emily dio un paso hacia delante, se armó de valor y le habló.
-hola-soltó no muy convencida, la mujer volteó con una cara de misterio y desconcierto.
-¿hola?-.
-perdona, creo que necesito tu ayuda- no sabia como empezar, ¿que le diría?
-¿te conozco?- le dijo de forma muy agresiva.
-no, no lo creo, pero creo que me puedes ayudar con un amigo-.
-ja, ¿crees que te voy a ayudar con algo?, ¿con un amigo?- al pensar en ese amigo le vinieron ideas horribles, y si era ese del que todos hablaban, ese en el que últimamente le preguntaban mucho, ese el que le pidió ayuda al hacerle una visita.
-si, se llama Peter, pero otros lo conocen como Nicolás- al decirlo la mujer puso una cara de susto.
-¿Nicolás?¿Peter?- esa era la niña de la que le había hablado Nacho, ese “doctorcito” , esa niña que dicen que ve fantasmas.
-ehh, sí, necesito que me ayudes con Peter-a Emily ya no le estaba dando miedo, se estaba desesperando, ya quería acabar con eso, pero si quería que le ayudara a Peter-bueno, me vas a ayudar con Peter o no-.
-si, creo que te voy a ayudar, pero, solo por mi amiga Alondra, creo que quiere saber algo sobre su hijo –al escucharlo Emily le dedicó una sonrisa y ya se había olvidado del miedo que le producía, pues junto con el miedo le daba curiosidad, la abrazó por la alegría.
-¡gracias, gracias, gracias!- y se fue Emily.


No hay comentarios:

Publicar un comentario