lunes, 22 de septiembre de 2014

De tu hermano Nacho

Querida Acacia, 

No sé si te acordarás de mí, tu medio hermano Ignacio, pero en esta época de mi vida estoy tratando de encontrarme, de entenderme, y sé que tú eres parte crucial de procesos que pasaron en mi infancia y que traté de borrar de mi cabeza porque eran dolorosos. 

El que mi padre engañara a mi madre con la tuya, y además de eso tuviera una hija, arruinó el matrimonio de ellos para siempre, y aunque se quedaron juntos un rato más, fue una herida incurable. No sé qué tanto hayas conocido a nuestro padre (creo que no mucho), pero es un hombre bastante duro, no se arrepiente de lo que hace y jamás pide perdón. 

Yo no estuve listo para buscarte hasta ahora. Supongo que la madurez nos llega a cada quien en diferentes momentos, y yo estoy tan apegado a mi mamá, que el daño que tu nacimiento lo hice me tenía muy resentido. Pero somos familia, eres sangre de mi sangre, y quiero conocerte más. Cuéntame qué ha sido de ti, qué ha pasado con tu vida desde que mi padre desapareció de nuestras vidas. 

Yo me dedico a dar terapia y también quiero escribir un libro. ¿Tú qué haces? ¿A qué te dedicas? ¿Estás casada? ¿Tienes hijos?

Un abrazo afectuoso, 
Nacho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario