Abro los ojos. El hijo de papi ya se paró y ya se fue. No tengo ánimo de levantarme y seguir peleando con Alexito, el chavito que no tiene nada mejor que hacer que ir al gimnasio y que por eso me rompió la cara como si yo fuera un enclenque. No estoy borracho, demonios, no estoy borracho...
-¡Tú! ¡Sucio vagabundo! ¡Déjala en paz!
-¿Quién eres tú y quién te pidió tu ayuda?
-Bellllaaaa... fumadora delparque.... quién te está molestaaando
-El que está molestando eres tú, cabrón. Lárgate.
-¿Tú...? ¿Tú escribiste esa carta tan... tú?
No hay comentarios:
Publicar un comentario