Ya pasó una semana y el coraje que tengo hacia Nacho no ha desaparecido, sigue igual de intenso, ardiente e incontrolable como desde el momento en el que nos peleamos. Tengo un enorme deseo de venganza.
¿ Que podría hacer?
¿ Podría vengarme de él , enviando alguien a amenazarlo?
¿ A quién puedo enviar?
En la noche fui a comer con Pablo y le comente mis más oscuros deseos hacia Nacho.
Pareció desconcertado pero entendió la razón de mi descontento, estuvo indispuesto a ayudarme pero al final de la velada cuando ya me iba me dio una pequeña tarjeta.
- No concuerdo, contigo. Pero ten si tu deseo es la venganza.
- ¿Qué es?
- Llama y veras
Al día siguiente después de ver el último video de una de mis paginas favoritas, me dormí.
Soñé con mi plan maestro y el deseo de hacerlo posible, de ver a Nacho suplicándome mi perdón, me despertó.
Fui a la mesita donde suelo tomar el desayuno, tome la extraña tarjeta y llame automáticamente, sin pensar con la cabeza, dejando que la furia, el coraje y el odio me dominaran.
Empezó el zumbido de la espera.
Piiiiii
Piiii
Casi al tercer zumbido, la llamada entró. Hubo un breve silencio y al final la persona de la otra línea contesto fríamente que me erizo la piel.
- Se breve y claro
- ¿ Qué?
- Se breve y claro
- ¿De que?
No entendí porque tenia que ser breve y claro hasta que después de otro silencio la persona dijo – Es la primera vez que llamas ¿ verdad?
- Si
- ¿ Para que llamas?
- Ehh ¿ Quisiera amenazar a alguien?
- ¿ Nombre completo de la persona?
- Nacho Ruiz Ochoa, psiquiatra.
- ¿ Como desea amenazarlo?
- Ehh no se. Hmmm.. como quiera.
- Entiendo¿ lo desea vivo?
- Si ( aunque este enojado creo no poder con la conciencia de matar a alguien)
- Para el trato formal nos vemos en el café “ El pingüino” a las 4: 00 p.m.
Y colgó el teléfono dejándome con la duda en donde estaba dicho café.
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