lunes, 29 de septiembre de 2014

Bruno y Scatha

Estaba en el parque pensando en como  resolver el fideicomiso de los bienes de mi hermano Roberto, en mi hijo, en un nuevo “ proyecto”, en fin en un montón de cosas en la misma banca en la que me senté el primer día que encontré este pedazo de tranquilidad.  
                                                                                                            
Entonces ahí estaba de pensativa cuando pasó cerca de mí el vagabundo que he visto que le habla a la puta a la cual le quiero preguntar a cuanto la hora. Le dije – Ey tú . Pero el cuate solo se volteó como un segundo y después siguió su camino como si nada, arrastrando una arpilla de botellas de pet.

Inmediatamente dije – Yo conozco su cara, ah si, ya se de donde creo que del tuerto. Si creo que le hacia “trabajos” ( por no decir robos) al tuerto, pero porque habrá acabado aquí.

Entonces puse a trabajar mi mente, jamás pregunte por él, al parecer jamás sobresalió en un robo y haciendo otra cosa. Creo que solo una vez el “ Tuerto” comento que era un drogadicto. Los que me llevó a la suposición de que el acabó como muchos, el vicio y la escasez de dinero los arrastran a hacer cualquier cosa por su droga, ya que llega un punto en donde ya no es gusto sino necesidad.

Pero la interrogante es ¿Qué le habrá hecho el tuerto? O solo simplemente las drogas le han causado un abismo en su memoria, que de seguro han hecho que el guey no recuerde ni como se llama. Pero si le hizo algo el tuerto ( quién tiene fama de traicionero y dos caras) me podría unir a él para acabar con el tuerto, para cobrarme la golpiza que me dio por chingarme a su hijo. 

El chiste ahora es como preguntarle; ya que, parece muy huraño y desconoce el jabón.

¿Como podre hablarle?

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