miércoles, 17 de septiembre de 2014

Ese día...

Llegando al parque:

Recuerdo poco la noche anterior,  me dolía la cabeza y cuando abrí los ojos toda la luz del sol entró por mi balcón hasta reflejarse en mi cara, no fue una buena manera de empezar el día.

No tenía muchas ganas de levantarme, la realidad es que tenía que ir a trabajar. Me levanté forzosamente de la cama, sentía que mis sabanas me gritaban con ojos húmedos para que me quedara, me abrasaban y tocaban su cuerpo blanco contra el mío, caliente y frío en algunas otras partes, esto era lo más cercano que estaba de volver a tocar algún cuerpo, se me ha olvidado lo que se siente abrazar, pero no me gustaba sentirme mal por mi mismo tan temprano, ¿lo era?

Perdí la noción del tiempo completamente pero le quité importancia, me recosté en la cama un segundo más o por lo menos yo creí que eso había sucedido.

Volví a despertar pero se había nublado un poco el cielo, lo sentí como si hubieran sido sólo algunos minutos, eran las 3 de la tarde y yo no había salido a trabajar, no sé porqué me despreocupé de aquel acontecimiento que hubiera vuelto a matar a mi madre si aún viviera conmigo.  Y si no la hubiera matado…

Salí de mi casa sin bañarme y con mis tenis favoritos, siempre les cambiaba las agujetas, tenía cientos de ellas de diferentes colores, tamaños y texturas. Hoy traía puestas unas de mis favoritas, naranjas neón con puntos verdes neón.

Seguí caminando por la calle que cruza la mía, todavía faltaba un poco para llegar al trabajo, lo sé porque siempre tengo que pasar un parque extraño con árboles que nunca había visto antes, había siempre gente vendiendo comida y un globero que parecía atraer a todos los niños.

De pronto me detuve a observar a cada una de las personas que caminaban a mi alrededor, se podía escuchar perfectamente cómo los columpios rechinaban cada vez que subía y bajaba, el agua del estanque y el sonido de algunos  patos que todavía se pasean por sus aguas. Me dieron las 5 de la tarde y seguía observando, no me cansaba, se volvería mi nueva fascinación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario