Estaba en el parque como siempre, en las tardes. Sentada en un columpio, meciéndose, pensando en Peter, pensando en las cosas que iba a hacer con él cuando volviera a la vida, pues él le dijo a Emily que la iba a elegir cuando terminara todo, quería jugar con él a cosas que nunca pudieron jugar. Y cuando estaba abstraída en sus pensamientos llegó la mujer con la que había hablado en el parque, la mujer misteriosa, la que iba a ayudar a Peter, sí, esa mujer. Llegó y se sentó en el columpio de junto y Emily le dedicó una sonrisa. Estaba feliz de verla.
La mujer le dijo – hola Emily-
-hola-
-Oye, ven conmigo- se levantó.
-ok- Emily se levantó y la siguió, la llevó a un lugar retirado del parque.
-Tienes que....-y antes de que pudiera terminar de hablar, se sintió una oleada de aire y las nubes taparon el sol. Emily tenía miedo, por una parte curiosidad, por esas cosas sobrenaturales, pero por otra parte miedo, de que vaya a pasar, Emily no paraba de temblar de miedo y quería romper a llorar, pero de repente se despejó el cielo, dejó de hacer aire y todo estuvo en paz. Y ahí estaba Peter parado enfrente de Emily.
-hola Peter- dijo muy sonriente Emily.
-bueno, pues...-
-hola Emily- le brillaron los ojos, pero él sabía algo que ella no y la miró con cara de como si fuera a pasar algo muy, muy feo.
-¿Qué pasa?- preguntó Emily al captar el tono en el que lo dijo.
-Pues, Emily tenemos que hablar-.
-¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué pasa?- la cara de desconcierto de Emily, hizo que se sintiera mal Peter.
-Es que ya cumplí mi misión, pedí permiso para poder despedirme de ti, pues se supone que ya no podía regresar, pero tenía que hacerlo.
-Pero, ya no vamos a....pero...- el la miró con cara de profunda tristeza.
-Es que ya cumplió su misión, era conocer a su padre y ya lo conoció- dijo Scatha.
-Pero Peter, eres mi mejor amigo, ¿Qué quieres que haga con mi vida?-.
-Eres una niña muy buena, eres mi mejor amiga, te quiero y lo mejor que me ha pasado después de mi muerte, pues no recuerdo lo que pasó en mi vida. Me encantó nuestro momento juntos, tu sigue con tu vida yo estaré vigilándote y protegiéndote, espero que sigas siendo tan buena como siempre y no me olvides.- El la miró profundamente, no se desaparecía su mirada de tristeza, pero ahora había algo más, algo que podía ser amor.
-Peter, te quiero, tu también eres mi mejor amigo, no sé como podría vivir sin ti, pero espero que vayas a un mejor lugar, voy a pensar en ti todo el tiempo, nunca te olvidaré, tu porfavor no me olvides, eres el mejor, tu me comprendes como nadie lo a hecho, gracias por ser mi amigo, te extrañaré- lo dijo con lágrimas en los ojos.
-Emily- le sonrió Peter tratando de aguantar las lágrimas mientras la abrazaba.
-Bueno, Peter ya es tiempo- dijo Scatha.
-Ah, si, bueno, adiós Emily y gracias Scatha, gracias por todo- les dedico una sonrisa a las dos, se despidió Emily -adiós, Peter- se fue como llegó, apareció un viento muy fuerte y se nubló el cielo, ahora las dos sabían que estaba pasando, Emily ya no tuvo miedo, pero iba a extrañar a Peter, después se despidió de Scatha, le dio las gracias y se fue con su mamá.
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